AVANCES DE CIPRIANI EN ANTIGUO HOTEL SAN RAFAEL DE PUNTA DEL ESTE QUE LE COMPRÓ A YOLANDA (SANTINA) MANOUKIAN.

Giuseppe Cipriani y su proyecto en Punta del Este junto a Santina Manoukián, expropietaria de origen armenio del Hotel San Rafael. 

Cipriani se refirió al presente y al futuro del Hotel San Rafael, luego de la inauguración de las canchas de tiro realizadas en el Punta del Este Shooting Range. 

El millonario empresario italiano confirmó que la reconstrucción del histórico establecimiento continúa avanzando y tendrá enfrente un parador sobre la playa. Aseguró que la apertura está prevista para diciembre de 2026.

Yolanda Manoukián, más conocida como Santina Manoukián de Merlo, fue la administradora e histórica propietaria del Hotel San Rafael de Punta del Este. Tomó el mando durante una crisis cuando la propiedad estaba en remate por deudas fiscales. Quienes trabajaron allí la describen como una mujer de carácter y luchadora. 

Por US$ 50 millones el empresario italiano Cipriani compró en diciembre de 2018 el ex Hotel San Rafael, ya demolido y reconstruido, que se levantaba sobre la manzana 815 frente a la rambla Lorenzo Batlle Pacheco de Punta del Este.

El primer verano sin el Hotel San Rafael después de 71 años y el mega proyecto de los 450 millones de dólares.

Punta del Este recibió el verano de 2020 con un cambio radical. Ya demolido el viejo edifico de 1948, hoy frente a La Brava hay una reconstrucción. El grupo Cipriani lo compró en 2018 para un mega proyecto con tres torres gigantescas de diferentes alturas y una de las ellas será la más alta de Sudamérica.

En 1948, sobre la Rambla Lorenzo Batlle Pacheco, entre la calle Mar del Plata y la calle Valparaiso, se alzaba un hotel gigantesco. Nadie sabía todavía que iba a ser parte de la historia más esplendorosa de Punta del Este. Mucho menos, que su final sería también parte de un capítulo igual de resonante.

Se trataba del Hotel San Rafael y de su por entonces flamante casino que a lo largo de los años recibió a la realeza de todo el mundo, actrices y actores de Hollywood, presidentes, empresarios… Su última dueña fue Santina Manoukian de Merlo, responsable también de tomar la decisión más difícil: vender el hotel.

El San Rafael cerró su puertas en el 2011 y ya no se pudo reservar ninguna de las 128 habitaciones y 15 suites de las 7 plantas y 14.166 metros cuadrados.

Desde entonces, quedó el edifico inhabitado ahí frente a la playa, en la parada 11 de la Brava. Fue durante ese tiempo silencioso un emblema de tiempos mejores, a la vez que un símbolo de la decadencia. Dos caras a un solo tiempo oficiando de faro para nostálgicos y poetas.

Pero eso no había sido todo para el gigante de La Brava. En febrero del 2018 se anunció que la cadena Cipriani había comprado el hotel por 40 millones de dólares. Todo volvió a la vida prontamente.

El empresario italiano Giuseppe Cipriani anunciaba a Infobae: “Desde que vengo a Punta del Este, el Hotel San Rafael es uno de esos lugares de los que siempre te acuerdas. Fue un ícono de Punta, está lleno de historia. Me enteré que estaba a la venta en febrero de este año. Me acerqué a Santina, la dueña, y terminamos haciendo este negocio».

«Después, empezamos a hablar con la Intendencia de Maldonado y la respuesta fue muy rápida. Trabajaron muy bien con nosotros, el proyecto se aprobó muy rápido. Punta del Este es, un poco el The Hamptons de los argentinos. Tenía miedo de trabajar en Uruguay, porque para mí es un lugar de descanso”.

El proyecto de Cipriani, además de instalar uno de sus clásicos restaurantes, era el de hacer solo dos torres gigantescas que custodiaran al viejo hotel. La duda principal que surgía entre los locales era si mantendrían la estructura original mejorándola o si lo echarían abajo.

La promesa era que mantendrían la fachada original pero desde el comienzo el plan de trabajo adelantaba que no sería posible mantener los viejos materiales.

Hoy, en la parada 11 de La Brava ya está la reconstrucción bordeada por los carteles de Cipriani que anuncia el proyecto, y al frente funciona un showroom. Del viejo hotel, solo se conserva el estilo de su fachada.

“Era imposible mantenerlo en pie porque las paredes estaban todas rajadas. Se estaba viniendo abajo”, explican desde la oficina comercial que lidera el proyecto. Desde el punto de vista de la ingeniería era inviable mantener la vieja edificación.

“Alguna gente se enojaba porque no sabían que íbamos a construir un hotel central idéntico al anterior pero con materiales de lujo y la última tecnología”, afirmaban. Esa era la promesa que hoy puede verse en la maqueta que se ubica en el showroom.

Es, efectivamente, un mega proyecto con replica del hotel (donde funcionará de hecho un hotel), y tres torres residenciales monstruosas. Tal como anunciaron, se realizará una inversión de 450 millones de dólares.

El complejo Cipriani Resort, Residences & Casino será un paso más allá en cuanto al diseño con la decoración realizada por el argentino-uruguayo Hassen Balut, hijo de la exmodelo y empresaria Teresa Calandra.

Para Cipriani, amante de estas costa, el complejo supone “la reinvención del lujo del Punta del Este”.

El diseño original estuvo a cargo del recordado prestigioso arquitecto uruguayo Rafael Viñoly y lo continúa su hijo. Estiman que en la construcción se empleará a más de 1000 personas y 800 que trabajen dentro, una vez terminado el proyecto. 

Una de las causas que más expectativas genera entre los habitantes locales, es la del nuevo mastodonte, más allá de que extrañen el viejo hotel.

“Crié a mis hijos adentro de este hotel, mientras trabajaba. Mis nietos también se criaron acá. Yo solo me quedé con un llavero y una medalla de una importante cumbre de presidentes que se hizo en el San Rafael. Mis hijos y mis nietos también se quedaron con algunos objetos de recuerdo. Lo que guardo adentro mío es tan grande que no preciso nada más. No hay ninguno de nosotros que sufra, estamos todos contentos”, decía a Infobae Santina, su antigua dueña.

El millonario italiano que levanta la torre más alta de Sudamérica en Punta del Este: “Volvería a invertir en la Argentina”. 

Giuseppe Cipriani construye un complejo de tres torres de 30, 45 y 60 pisos en Uruguay, por U$S 700 millones. Es la tercera generación de una empresa hotelera que nació en Venecia. Llegó a tener cuatro restaurantes en nuestro país pero los cerró en 2002.

Por Javier Firpo.

Las obras avanzan cada día. Se ven decenas de obreros trabajando arduamente en distintos turnos, pese a las altas temperaturas. No hay pausa y se escucha que deslizan que «el objetivo son tres pisos por mes, pero no sé, veremos el ritmo que llevamos».

Clarín visitó en quince días tres veces la mega construcción del Cipriani Ocean Resort, que se encuentra en la Parada 11 de la Brava y es notorio el crecimiento de una obra catalogada como la más ambiciosa e imponente de la historia de Punta del Este: serán tres torres residenciales y la más importante tendrá 60 pisos y 320 metros, lo que la convertirá en la más alta de Sudamérica. También se está reconstruyendo, en el mismo sitio, el histórico Hotel San Rafael, ícono esteño que sobrevivió a la idea de demolición.

El proyecto abarca la reconstrucción en el mismo sitio del histórico Hotel San Rafael, ícono esteño que sobrevivió a la idea de demolición. Detrás de este titánica puesta en escena está Giuseppe Cipriani (59), el empresario italiano, que decidió invertir unos 650-700 millones de dólares «para darle otra marca a Punta del Este, el de mercado inmobiliario ultra-luxury, y que pondrá a la ciudad en un primer plano a nivel mundial», dice Rolando Rozenblum, empresario, concejal y referencia de la ciudad.

Cipriani es la tercera generación en la empresa, que nació con su abuelo Giuseppe, luego continuó la dinastía con Arrigo, su papá y todo indica que a Giuseppe hijo lo sucederán sus dos hijos, Maggio e Ignazio, que ya se encuentran vinculados con el negocio. «El mejor legado es el trabajo, la constancia y la disciplina. Yo la heredé de mi abuelo y de mi padre, mis dos referentes, y quiero que mis hijos sigan el mismo camino viendo que su papá trabaja porque lo disfruta, no porque lo necesita«, expresa con un castellano muy tano.

Viajero incansable a partir de poseer hoteles, restaurantes y proyectos en todo el mundo, dice que no tiene un domicilio fijo. «El año pasado donde pasé más tiempo fue en Uruguay, estuve casi 100 días. Yo soy veneciano, pero no extraño un lugar determinado. Yo viajo adonde me lleve mi trabajo, que es lo que disfruto todos los días. ¿Cómo me defino? Si bien trabajo en un rubro donde se mueve mucho dinero, soy austero y sobrio, no me gustan las estridencias».

Así es la maqueta con las tres torres (de 60, 45 y 30 pisos) y el hotel, que serán parte protagónica del Cipriani Resort, a la altura de la Parada 12, frente a Playa Brava.

Hace saber que su abuelo abrió las puertas, en 1931, del emblemático Harry’s Bar, en Venecia, donde se creó el cóctel Bellini y el tradicional plato Carpaccio, además «fue un punto de encuentro de legendarias personalidades como Ernest Hemingway, que lo consideraba su bar favorito, Orson Welles, Katherine Hepburn, Charlie Chaplin y Truman Capote. ¿Cuál era la clave del éxito? Mi abuelo Giuseppe tenía una visión clara: hacer las cosas simples pero a la perfección. Era meticuloso para la atención al detalle y sumamente leal con los clientes».

Dice que Cipriani, además de su apellido, es sinónimo de calidad, lujo y servicio en hotelería, residencias y restaurantes de lujo en Venecia, Milán, Nueva York, Miami, Los Ángeles, Las Vegas, Abu Dabi, Hong Kong, Londres, Montecarlo, Ibiza, Estambul, México, Dubai, Doha y Riad. «¿Qué es Cipriani (lo pronuncia con ch)? Es la única marca italiana de hotelería a nivel internacional».

"No soy mucho de hablar, no me gustan mucho las entrevistas, pero acá estoy... Prefiero hacer que decir", afirma Cipriani. Foto Ariel Grinberg

Poco afecto a dar entrevistas, Cipriani recibe a Clarín en un living de su lujoso y flamante hotel Locanda, en La Barra. «Yo vengo todos los años a pasar mis vacaciones a Punta del Este, a la que conozco desde 1995. Y pensé en Uruguay porque es un país en el que se puede invertir sin sobresaltos, diferente de Argentina, que en los últimos años fue un país inviable. Para hacer una inversión tan importante es necesario conocer el país, la gente, la clase política y yo tengo hasta pasaporte uruguayo», explica serio el veneciano que transmite respeto y distancia.

Sin embargo, Cipriani remarca con sorpresa «el milagro de lo que hizo el presidente Milei con la inflación. Como inversor, me interiorizo en la economía de los países, y lo que pasó en Argentina en el último tiempo es increíble. Pasó de tener 140 por ciento de inflación a casi cero. Creo que nadie podía haber hecho lo que hizo este presidente. Creo que si los argentinos siguen apoyando a Milei, Argentina tendrá un gran futuro. Argentina es un país clave para América Latina, más allá de mis proyectos».

En el Hotel Locanda, reciente compra de Cipriani, funcionará desde mayo la primera academia de hospitalidad, para capacitar al personal que trabajará en los hoteles. Foto Ariel Grinberg

El complejo Cipriani Ocean Resort Residences & Casino tendá su inauguración en diciembre. «Abrirá el ex Hotel San Rafael, el casino y el centro de convenciones. Sobre las tres torres «dependerá de cómo evolucione el mercado y de cómo vaya resultando la venta de los pisos, pero calculamos que estarán listas para dentro ocho años. La primera torre estará terminada para finales de 2027, inicios de 2028».

Y amplía algo más en confianza: «Estamos hablando de un proyecto de una calidad superior. No hay nada en Punta del Este ni en Sudamérica que se le parezca a este emprendimiento que tendrá tres torres de 60, 45 y 30 pisos. Y cada piso de una altura de 3,40 metros (del suelo al techo), cuando lo habitual son de 2,40 m, con ventanales de hasta tres metros de altura. Los departamentos serán amplios, de entre 200 y 1.600 metros cuadrados y el precio, que seguramente se elevará entre un 30 y 40 por ciento, hoy está entre 8.000 y 10.000 dólares el metro cuadrado, que a mi parecer es un monto bajo».

Obsesivo del detalle y la armonía, Giuseppe Cipriani reacomoda la cortina para que luzca a la misma altura que en los otros dos ventanales. Foto Ariel Grinberg

De impecable negro, esbelto, Cipriani está en un sillón cruzado de piernas. Estamos en el sofisticado Hotel Locanda (ex Mantra), comprado recientemente por el italiano y donde funcionará una escuela para futuros empleados de hotel. «Haremos aquí la primera academia de hospitalidad, y será la más importante en América Latina. Por ahora está funcionando como hotel para turistas pero a partir de mayo y hasta fin de 2026, la escuela capacitará a los futuros empleados del Cipriani Resort.

Interrumpe Cipriani, se levanta y se dirige al ventanal que mira a las piletas del hotel. Acomoda tres o cuatro centímetros una de las persianas para que esté a la misma altura que las otras dos. Su equipo de trabajo, que también se encuentra presente en la nota, lo observa sin emitir una palabra. «Soy puntilloso del detalle, me molesta mucho las cosas que están mal hechas, desordenadas o desprolijas».

Así se verá la primera torre de 45 pisos y el ex hotel San Rafael para diciembre de 2026.

Cipriani es sinónimo de lujo en sus negocios alrededor del mundo. Pero ¿qué es el lujo? «El lujo es la sustancia de las cosas. Si una habitación de hotel es impecable y sofisticada, pero no funcionan la canilla ni el velador, entonces, ¿es lujosa? El lujo no es lo que se ve, sino una forma de hacer las cosas, de atender, de estar pendiente. En mi empresa trabajan 5.000 personas en todo el mundo: todas se caracterizan por su calidez humana.

Está convencido Cipriani que las torres y el renovado Hotel San Rafael «cambiarán la manera en que la gente percibirá a Punta del Este. Será una experiencia que hasta ahora la gente desconocía, porque no hay nada como lo que ofrecerá este proyecto. ¿Cómo imagino esa foto con la obra terminada? Simplemente impactante. Las torres más altas en la actualidad en Punta del Este tienen entre 80 y 90 metros, estas torres las triplicarán».

"Estamos insistiendo para que el casino del hotel también sea online. No me entra en la cabeza que no lo quieran las autoridades del gobierno uruguayo", expresa Cipriani.

¿Será todavía más exclusiva Punta del Este? «No creo que sea más o menos accesible, las torres no provocarán un condicionamiento económico, sí cambiará la postal de la ciudad pero sobre todo vendrán a Punta del Este turistas que no conocen o no tienen idea de lo que es este lugar».

Uno de los fuertes del complejo Cipriani, que se inaugurará a fin de año será el casino que tendrá el remozado Hotel San Rafael. «Por ahora será casino físico, pero estamos insistiendo hace mucho tiempo con el gobierno uruguayo para que también sea online. Me cuesta entender el impedimento de las autoridades, estamos en el año 2026, tener un espacio así sin su parte online es ridículo, la negativa supera mi nivel de comprensión, aunque confío en que se solucione las cosas, porque yo apelo a la lógica y a la sensatez y esta prohibición no tendría una ni la otra».

Cipriani confirmó su interés por comprar el Hotel Enjoy (ex Conrad), ofertó 160 millones de dólares, pero la negociación se habría enfriado. Foto Ariel Grinberg

Hombre poderoso y rico, Cipriani confirmó que el grupo que preside hizo una oferta de 160 millones de dólares en octubre para comprar el Hotel Enjoy (ex Conrad). «Me interesa, pero no es una competencia, sí es un hotel con un casino, lo cual es importante. Pero no sé si será posible porque sería una operación compleja a nivel social, ya que allí trabaja mucha gente, alrededor de 1.300 personas. Y en caso de reestructurar negocios que no están funcionando, siempre está el riesgo del impacto social y no sé si quiero pasar por esa instancia».

Paradojas de la vida, Cipriani es de Venecia, una ciudad impensada para las torres que está levantando en Punta del Este. «Estamos remodelando un Hotel Locanda Cipriani en la isla de Torcello, pero arreglándolo, porque en Venecia no podés demoler nada. ¿De cuántos pisos? Dos solamente.

Queda tiempo para recordar su paso por Argentina, donde en la década del ’90 tuvo cuatro restaurantes, «pero los cerré en 2002, después de la crisis del 2001 y a pocos meses que se disparara la moneda y de aquel 1 a 1 entre el peso y el dólar, pasara a 1 – 4. ¿Si quisiera volver? Siempre y cuando haya proyectos importantes que me entusiasmen, seguramente lo haré, me gustaría volver. Hay que apoyar al gobierno de Milei, que está trabajando bien».

Sólo el trabajo parece seducir a Cipriani, pero esboza una leve sonrisa, la primera, cuando confiesa su pasión por las carreras. «Me desvela subirme a un Mercedes, McLaren o Lamborghini y correr. Me encanta competir en algunos circuitos y el año pasado gané una carrera en Barcelona. Correr es algo terapéutico, mi tope de velocidad es de 300 km/h, espero este año poder hacerme un espacio».

FUENTES:

https://www.ciprianipunta.com

https://guiamenc.blogspot.com/2020/01/nuevo-proyecto-de-giuseppe-cipriani-en.html

https://www.clarin.com/sociedad/millonario-italiano-levanta-torre-alta-sudamerica-punta-volveria-invertir-argentina_0_kwoPIi7gBV.html

GUÍA ARMENIA MENC:

https://guiamenc.com