La conferencia, celebrada en el Parlamento Federal Suizo en Berna, abordó los genocidios sufridos en 1915 por los pueblos armenio, asirio y griego póntico. La conferencia hizo hincapié en que el Seyfo (el genocidio asirio) no es solo una realidad del pasado, sino también del presente.
Parlamentarios, representantes de la iglesia, organizaciones de la diáspora y defensores de los derechos humanos asistieron a la reunión. Los debates se centraron en los efectos devastadores de la era otomana en estas tres comunidades y en los desafíos que aún enfrenta la narrativa histórica tras la fundación de la República de Turquía.
En su discurso, Cédric Wermuth, miembro del Parlamento Federal Suizo, afirmó que, si bien la historia no se repite, podría reaparecer con patrones similares. Enfatizó que siempre son los grupos vulnerables los que más sufren en los conflictos entre grandes potencias, y que reconocer el genocidio es crucial no solo para respetar el pasado, sino también para proteger los derechos de las personas que viven hoy.

Presentación del Dr. Toros Korkmaz: Contexto histórico y perspectiva actual
El Dr. Toros Korkmaz comenzó su presentación con un discurso inaugural ante los miembros del Parlamento Suizo, diciendo: «Estimados parlamentarios, estimados participantes, estoy aquí hoy para compartir con ustedes un doloroso capítulo de la historia. Durante el período otomano, los pueblos armenio, asirio y griego póntico de Anatolia y Mesopotamia sufrieron grandes injusticias en sus propias tierras, fueron sometidos a masacres y exilios. Tras la fundación de la República de Turquía, estos pueblos fueron retratados como «traidores» que colaboraban con las potencias imperialistas, pero esta narrativa no refleja los hechos históricos».
Korkmaz también abordó la identidad armenia, enfatizando que estos pueblos han sido sistemáticamente perseguidos a lo largo de la historia y que se ha intentado borrar su patrimonio cultural. Detalló las políticas discriminatorias de las épocas otomana y republicana, dando ejemplos de cómo las minorías fueron marginadas y obligadas a cambiar sus nombres.

“Estatus dhimmi y desigualdad”
Korkmaz explicó que los pueblos no musulmanes fueron considerados ciudadanos de segunda clase durante siglos en el Imperio Otomano. «Armenios, asirios y griegos vivieron durante siglos como ‘dhimmi’, comunidades protegidas pero carentes de igualdad de derechos. Podían practicar su propia religión, pero estaban sujetos a altos impuestos, no podían portar armas ni ocupar cargos importantes en el Estado».
Korkmaz afirmó que las reformas de Tanzimat en el siglo XIX crearon un breve período de esperanza, pero estas promesas de igualdad no se hicieron realidad, especialmente con las crecientes reacciones nacionalistas durante el colapso del Imperio Otomano.
Korkmaz también afirmó: «Como descendientes de familias asirias, armenias y griegas pónticas que vivían en Anatolia oriental, crecimos sin olvidar jamás la tragedia que sufrieron nuestros antepasados. Los derechos económicos, culturales y sociales de estas comunidades fueron sistemáticamente despojados; las iglesias, las escuelas y el patrimonio cultural fueron objeto de ataques. Hoy en día, la comunidad asiria, en particular, aún enfrenta numerosos desafíos en materia de derechos culturales, propiedad e idioma».
Korkmaz también se refirió a las experiencias de las diásporas que viven en Suiza, compartiendo sus experiencias de migración y trauma. En su presentación, enfatizó la importancia de reconocer a Seyfo por la justicia, la memoria y los derechos humanos, e instó a Turquía a asumir su responsabilidad histórica.
Reconocimiento de Seyfo en Suiza
En respuesta a preguntas sobre el reconocimiento de Seyfo en la conferencia, el diputado del Partido Popular Suizo (SVP), Lukas Reimann, afirmó que por el momento no se han dado pasos concretos definitivos, pero que se está trabajando en el asunto. Esta cautelosa declaración desató el debate en la sala.

Sibel Arslan: “Hay que tomar medidas más decisivas”
Más tarde, la diputada federal suiza Sibel Arslan afirmó que era necesario adoptar medidas más claras y decisivas.
«Esto no es algo que se logrará solo con nuestro esfuerzo; ustedes también tienen una gran responsabilidad. Son del partido más grande del país; deben hacer lo mejor que puedan», dijo, haciendo un claro llamado al parlamento.
Representante de la comunidad griega de Pontus: mensaje de Tamer Çilingir

Tamer Çilingir, representante de la comunidad griega póntica, también intervino en la conferencia. Çilingir enfatizó que el Ponto ha sido históricamente un centro cultural e intelectual para los griegos pónticos, afirmando: «Durante más de 3000 años, el Ponto ha sido la patria del pueblo griego conocido como griegos pónticos. A principios del siglo XX, esta región experimentó un período de desarrollo cultural e intelectual comparable al Renacimiento europeo. Sin embargo, entre 1914 y 1923, los griegos pónticos fueron víctimas de un genocidio sistemático, con familias masacradas o exiliadas. Tras la fundación de la República de Turquía, estas comunidades fueron retratadas como «traidoras», pero los hechos históricos demuestran lo contrario».
Çilingir pidió al Parlamento suizo que reconozca este genocidio y contribuya a garantizar la justicia.
Llamada de un representante de la diáspora siríaca
En nombre de la Unión Siria Europea (UEE), Lukas Sabur afirmó que el pueblo sirio sufrió un genocidio masivo en Anatolia y Mesopotamia. Sabur enfatizó que enfrentar este genocidio no solo es un deber histórico, sino también un imperativo para los derechos humanos hoy. Enfatizó que Turquía debe ser incluida en este llamado.
El genocidio de Seyfo y el mensaje de Kerim Asmar

En sus palabras de clausura, el sirio Huroyo Kerim Gabriel Asmar detalló el contexto histórico y la importancia contemporánea de Seyfo. Asmar comenzó su discurso diciendo «Şlomo» (Paz) y «Brikh Tahro» (Saludos) e invocó a Seyfo (el Genocidio Sirio de 1914-1918).
Seyfo debe ser reconocido no solo por recordar el pasado, sino también por la justicia, la dignidad y los derechos humanos. Nuestros antepasados sacrificaron sus vidas al rechazar las conversiones forzadas, y estamos aquí para continuar su legado y evitar que esta injusticia histórica se repita.
Asmar también compartió sus vínculos personales en su discurso: su padre, originario de Seyfo, perdió a la mayor parte de su familia cuando apenas tenía unos meses, pero sobrevivió gracias a la ayuda de sus vecinos. Asmar describió el trauma que experimentaron las comunidades de la diáspora en Suiza y enfatizó la importancia del reconocimiento internacional de Seyfo.
En su discurso, Asmar destacó que Seyfo constituye un genocidio en términos del derecho internacional y dijo que Suiza también debería asumir un papel de liderazgo en esta definición.
Honorables diputados, debemos aprender del sufrimiento pasado, proteger los derechos humanos y defender la justicia. Seyfo no es un incidente, sino un derecho que debe reconocerse. Suiza, como país modelo de derechos humanos y justicia histórica, puede asumir esta responsabilidad.
Asmar concluyó su discurso con las siguientes palabras:
Olvidar no es una opción. Seyfo es un genocidio, y es hora de que Suiza lo exprese. Un futuro digno se construye confrontando las realidades del pasado. Gracias.
Se espera que la declaración final de la conferencia se haga pública en los próximos días. Esta declaración detallará las medidas y recomendaciones propuestas por Suiza para reconocer el genocidio de Seyfo y otros genocidios.
FUENTES:
https://gasteavrupa.org/2025/09/17/isvicre-federal-parlamentosunda-1915-soykirimlari-konferansi/
NUEVO SITIO GUÍA ARMENIA MENC:
