Bajo la batuta de Joseph Oughourlian, presidente de PRISA y fundador del fondo Amber Capital, el principal grupo mediático español vive una sacudida sin precedentes.
En el último mes, Oughourlian ha emprendido una profunda reorganización en sus buques insignia –la Cadena SER y el diario El País– que ha provocado inestabilidad interna y un visible viraje editorial.
Fuentes del sector describen un clima de incertidumbre entre periodistas y directivos, ante una línea informativa ahora más acomodaticia con el poder y un control empresarial crecientemente centralizado.
El pasado 14 de mayo, se celebró en Prisa la Junta General de Accionistas.
Algunos medios conservadores, como Libertad Digital, detallaban que la junta se había “desarrollado sin incidentes”, mientras que otros, como El Mundo, hablaron de un “intercambio de reproches”.
Oughourlian, en su discurso inicial, declaró querer “tender la mano” a los accionistas para dejar atrás las guerras internas.
“He decidido tender la mano a estos accionistas. Este grupo no es un juguete, no podemos distraernos con batallas internas, pero tampoco podemos tolerar que intereses particulares pretendan imponerse”.
El dueño de Amber Capital y de Prisa hacía referencia, con lo de “intereses particulares”, a Global Alconaba, el grupo afín a Moncloa que había demandado días antes al conglomerado mediático, además de haberse opuesto a la gran mayoría de decisiones del armenio.
“El elefante en la habitación” fue el término escogido por el directivo para referirse a los accionistas discordantes.
“Había dudado si aprovechar esta junta para dirigirme al grupo que está cuestionando la integridad de la compañía, pero prefiero tenderles la mano, a ellos y a todos los que tienen intereses legítimos en Prisa”.
El tema no terminó ahí. Oughourlian también recordó los ataques personales que había recibido por rechazar el proyecto de la licencia de televisión.
“Hace tres meses, el consejo de administración de Prisa decidió, con mayoría abrumadora, rechazar el proyecto de televisión presentado por el responsable de los medios».
«Era un proyecto irrealizable e imposible de justificar desde el punto de vista financiero. Desde entonces, nos han soltado ataques mediáticos, financieros y personales.”
Más allá de las guerras internas y las pullas entre accionistas, el presidente de Prisa ha recalcado su objetivo de centrarse en el negocio del grupo. Por ello, ha negado la posible venta de El País, la Cadena Ser o Santillana.
“Me duele que se afirme que Prisa va a vender Santillana para hacer frente a sus deudas y financiar su negocio. Se lo digo con claridad. Santillana es una parte esencial, una parte irrenunciable que nos aporta la mitad de nuestros ingresos y el 70% de nuestra EBITDA”.
También añadió que, en este nuevo plan de futuro, no cambiará la línea editorial del grupo, pero sí la directiva. “Nuestra línea editorial está muy bien y no anticipo que vaya a cambiar. Las personas pueden cambiar, pero la línea editorial no».
Y tanto que “las personas pueden cambiar”. Un día después de la Junta General de Accionistas, dos consejeras independientes salieron del grupo mediático: Isabel Sánchez y María José ‘Pepita’ Marín.
No es casualidad que ambas se hubieran mostrado críticas con la forma en que Oughourlian dirigía la compañía.
Concretamente, votaron en contra de la ampliación de capital de 40 millones de euros, presentada por el propio presidente de Prisa, sin derecho de suscripción preferente.
Esto representa un claro movimiento del armenio para eliminar las voces discrepantes de la compañía.
Este 20 de mayo hubo otro cambio en la cúpula directiva, esta vez un nombramiento. Pilar Gil se convirtió en la consejera delegada de Prisa Media para Latinoamérica y España.
Gil entra a sustituir a Carlos Núñez, quien dimitió en el mes de febrero. La entonces directora financiera, además de ascender a CEO del grupo, mantendrá sus cargos de consejera ejecutiva y vicepresidenta.
Gil ha sido la mano derecha de Oughourlian, una de las consejeras que más lo ha apoyado en sus decisiones.
Durante la junta sostuvo que, de no haberse cerrado el acuerdo con Pimco, la compañía estaría en una situación financiera bastante grave debido a la incertidumbre causada por los aranceles que han sacudido el mercado de deuda.
Su posición fiel y contraria a los “rebeldes” ha sido recompensada con el cargo más alto, solo por debajo del propio Oughourlian.
Tras el nombramiento de la nueva CEO, llegó el del director de contenidos de la Cadena SER, Fran Llorente.
El sustituto de Montserrat Domínguez es uno de los colaboradores más cercanos del anterior director de contenidos, José Miguel Contreras, una de las voces disidentes dentro de Prisa.
Contreras, junto con Entrecanales, fue de los que votó a favor de solicitar una nueva licencia de televisión, iniciando toda esta guerra interna.
El diario El Español lo define como “un perfil moderado” que, a partir de ahora, no solo controlará los contenidos, sino también la línea editorial de la emisora de radio y todo el negocio audiovisual.
Otro de los nombramientos relacionados con la SER es el de Jaume Serra, que pasa de ser delegado de Prisa Media en Cataluña a director general de Radio y Negocio Audiovisual para España.
Asimismo, el conglomerado mediático ha decidido simplificar su estructura, dividiéndose solo en dos grandes áreas de negocio: Prensa y Negocio Audiovisual.
The Objective y una posible oferta a Prisa de los afines al Gobierno.
El diario digital publicaba el 23 de mayo que Global Alconaba “ultima los detalles de su oferta formal para controlar la compañía editora de El País y la Cadena SER”. Según explica el periódico dirigido por Álvaro Nieto, las propuestas definitivas se presentarán en un par de semanas.
El principal objetivo, según detalla el diario, sería llevar a cabo una negociación rápida que les permita tener una respuesta definitiva del empresario antes del próximo otoño.
The Objective confirma que los accionistas de Global Alconaba trabajan en tres escenarios y que “presentarán un abanico de propuestas con diferentes fórmulas”.
La primera es la relacionada con la compra solo de los medios del grupo en España por un importe que rondaría los 400 millones de euros.
A esta se sumaría la posibilidad de adquirir solo el 29% que posee Oughourlian a través de Amber Capital. Y la tercera opción pasa también por incluir en esta negociación a los franceses de Vivendi, que controlan otro 11,7% de Prisa.
El periódico afirma que, de no llegar a un pacto antes de que termine septiembre, Global Alconaba está dispuesta a dar un paso al lado y mantener una actitud vigilante con una “oferta permanente”, pero ya no con una mesa de negociación abierta.
Los afines de Moncloa se lanzan de nuevo a por Oughourlian y negocian ampliar su presencia en Prisa Las negociaciones se producen en plena reestructuración del conglomerado mediático.
Los accionistas críticos con la gestión de Joseph Oughourlian en el Grupo Prisa no se dan por vencidos.
A pesar de que el empresario de origen franco-armenio se aseguró el control total del conglomerado mediático, Global Alconaba y Adolfo Utor consideran que aún tienen mucho que decir en el futuro de la empresa.
El presidente de Prisa neutralizó la posibilidad de una sublevación con un golpe maestro. Oughourlian activó una ampliación de capital que diluyó la participación de Adolfo Utor y de Global Alconaba.
Esta maniobra supuso una dilución de casi el 10 % de la compañía, lo que implicó que todos los poseedores de títulos perdieran peso tras el lanzamiento de unas 100 millones de acciones al mercado.
Todo lo contrario que Amber Capital. Con la operación aprobada por el consejo de administración, el fondo perdió el 29,8 %, pero la conversión de los bonos subordinados lo volvió a situar al borde del 30 %.
La sociedad de Joseph Oughourlian no puede superar ese umbral, ya que, de hacerlo, debería lanzar una OPA sobre la totalidad de la compañía, algo que, por ahora, no contempla el empresario franco-armenio.
Joseph Oughourlian gana fuerza en el consejo de administración.
Además, se anunció una refinanciación de deuda, uno de los mayores quebraderos de cabeza para Oughourlian.
En esta operación también se aseguró el control, ya que Pimco, el mayor acreedor de la compañía, exigió que la refinanciación se firmara solo si el presidente mantenía sus funciones actuales.
- El presidente de la compañía salió reforzado tras la última junta de accionistas
- Oughourlian amplió el capital y quitó poder a los críticos
- Los accionistas críticos se reúnen con inversores para acometer una nueva intentona
Las maniobras accionariales y financieras iniciadas por Oughourlian desembocaron en un cara a cara en la junta de accionistas celebrada el pasado mes de mayo. Adolfo Utor reprochó la gestión al presidente del Grupo Prisa y le pidió explicaciones.
El dueño de Amber Capital le recriminó su actitud, aunque “le tendió la mano” para salvar la situación del grupo.
En este contexto, los empresarios afines a Moncloa buscan la fórmula concreta para controlar su parte más ansiada: la de los medios de comunicación. Fuentes cercanas confirman a este periódico que se “están explorando alternativas”, aunque aún “no hay una opción clara”.
Por tanto, como detallan las voces consultadas, “la opción más viable es encontrar inversores” para adquirir un “importante paquete accionarial en el mercado”.
Otra incógnita es si Global Alconaba y el resto de accionistas críticos con Oughourlian están capacitados para lanzar una oferta por la división de medios de Prisa o, incluso, una OPA.
El presidente de Prisa se siente con fuerza para liderar la parte de medios.
Y aquí entran los planes de Joseph Oughourlian. Fuentes cercanas al presidente del Grupo Prisa, y máximo accionista del conglomerado, tienen clara su posición.
Tras los convulsos meses marcados por la inestabilidad accionarial y los cambios en la estructura de la compañía, el empresario franco-armenio quiere relanzar todas las cabeceras.
Por ello, “no se replantea la venta de ninguno de los activos de Prisa”. Una postura que el propio Oughourlian confirmó en la junta de accionistas.
El máximo accionista refrendó su decisión y agradeció el esfuerzo de directivos y plantilla por aupar a cabeceras como El País o Cadena SER a liderar en sus respectivos ámbitos.
En plena guerra con los accionistas y Moncloa, el empresario llegó a plantearse vender la división de medios debido al daño reputacional que le ocasionaba.
Fuentes financieras confirman que valoró esa unidad en unos 750 millones de euros, una cantidad inasumible para los críticos.
Ahora, según fuentes conocedoras, la posibilidad de que Global Alconaba acometa una operación de tales magnitudes parece remota.
No obstante, las espadas siguen en alto, y la intención es reunir “una cantidad acorde” para que el consejo de administración “se piense esta oferta”.
FUENTES:
https://www.elplural.com/economia/prisa-oughourlian-menos-novio-ayuso-mes-diez-cambios_353780102
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