La votación prevista en el parlamento israelí para reconocer formalmente el Genocidio Armenio ha sido suspendida, lo que genera dudas sobre si la iniciativa avanzará más allá de la aprobación simbólica que recibió del Gabinete israelí el mes pasado.
Un funcionario israelí confirmó la suspensión al Jerusalem News Syndicate. Se espera que la Knesset inicie su receso de verano a finales de esta semana y permanezca en receso hasta las elecciones nacionales de Israel, previstas para el 27 de octubre, lo que hace improbable su aprobación parlamentaria en un futuro inmediato.
El 28 de junio, el Gabinete israelí aprobó por unanimidad la propuesta del Ministro de Asuntos Exteriores, Gideon Sa’ar, de reconocer como genocidio el exterminio sistemático de la población armenia por parte del Imperio Otomano durante la Primera Guerra Mundial. Sa’ar describió el reconocimiento como un «deber moral e histórico», y la resolución también condenó los intentos de negar o minimizar el crimen. Sin embargo, la medida aún requería la aprobación de la Knesset para convertirse en la postura oficial del Estado israelí.
La suspensión se produce en medio de una renovada inestabilidad regional y aparentes esfuerzos por reducir las tensiones entre Israel y Turquía. Las relaciones entre ambos países se han deteriorado drásticamente a raíz de la guerra en Gaza y la retórica cada vez más hostil del presidente turco, Recep Tayyip Erdoğan, contra Israel. Ankara denunció la decisión del Gabinete como políticamente motivada y continuó rechazando la realidad históricamente documentada del Genocidio Armenio.
El momento en que se tomó la decisión original y su posterior suspensión plantea serias dudas sobre las intenciones de Israel. Tras décadas evitando el reconocimiento formal para proteger sus relaciones estratégicas con Turquía y Azerbaiyán, Israel solo dio ese paso cuando sus relaciones con Ankara alcanzaron un mínimo histórico. Ahora, cuando los cálculos diplomáticos parecen favorecer la reducción de tensiones, el reconocimiento se ha suspendido nuevamente.
Esta secuencia refuerza la impresión de que el sufrimiento armenio se trata menos como una cuestión de verdad histórica y justicia que como un instrumento de presión política. El reconocimiento genuino no puede depender de si las relaciones con Turquía mejoran o se deterioran. Los hechos del Genocidio Armenio no cambian según las alianzas regionales, los intereses militares o las negociaciones diplomáticas de Israel.
Azerbaiyán también se opuso firmemente a la decisión del Gabinete israelí, calificándola de distorsión de la historia e instando a Israel a rectificar. La intervención de Bakú es significativa debido a sus amplios lazos de seguridad, energía y diplomacia con Israel, así como a su estrecha alianza con Turquía.
Mientras tanto, el gobierno armenio se ha mantenido notablemente comedido. Nikol Pashinian afirmó que no veía la necesidad de que Armenia respondiera a la decisión israelí y advirtió sobre el peligro de utilizar el reconocimiento del genocidio con fines políticos. Más allá de este breve comentario, Ereván no ha anunciado ninguna iniciativa diplomática visible destinada a obtener la aprobación parlamentaria o a responder a la suspensión.
Ese silencio casi absoluto resulta especialmente llamativo cuando tanto Turquía como Azerbaiyán se han movilizado abiertamente contra el reconocimiento. En lugar de aprovechar la oportunidad para defender la verdad histórica y apoyar una votación definitiva en la Knesset, las autoridades armenias se han mantenido en gran medida al margen.
A menos que la resolución se retome y sea aprobada por la Knesset, la decisión del Gabinete seguirá siendo un gesto incompleto. Su rápido ascenso y posterior suspensión sugieren que, para Israel, el Genocidio Armenio continúa funcionando principalmente como una herramienta de presión diplomática, invocada cuando resulta útil contra Turquía y discretamente relegada cuando cambian los intereses estratégicos.
FUENTE:
https://horizonweekly.ca/en/israel-suspends-armenian-genocide-vote-amid-diplomatic-calculations/
GUÍA ARMENIA MENC:
