Los periodistas Lorena Maciel, Diego Iglesias y Federico Pita recibieron el pasado 27 de agosto la Distinción Hrant Dink 2026, entregada por el Consejo Nacional Armenio de Sudamérica y Diario Armenia en la Asociación Cultural Armenia, en reconocimiento a su trayectoria, su compromiso con los derechos humanos y su aporte a la defensa de la verdad frente al negacionismo.
La ceremonia contó con la presencia de representantes de instituciones armenias, autoridades comunitarias y dirigentes del ámbito público.
La apertura estuvo a cargo del director ejecutivo del Consejo Nacional Armenio de Sudamérica, Aram Mouratian, quien recordó la historia de la distinción, creada en 2001 para reconocer a periodistas y comunicadores que, desde su profesión, contribuyeron a la difusión de la Causa Armenia y los derechos humanos.
Desde 2007, la distinción lleva el nombre de Hrant Dink, periodista armenio de Turquía, fundador y director del semanario bilingüe Agos, asesinado el 19 de enero de ese año frente a la redacción del periódico en Estambul. Dink defendió la libertad de expresión, los derechos de las minorías y enfrentó públicamente el negacionismo del Genocidio Armenio en medio de procesos judiciales y amenazas.
“El nombre de la distinción tiene por objeto no sólo homenajear y recordar a Hrant Dink después de su muerte a manos de un joven radical turco, sino también realzar aquellos valores y principios que defendió en vida”, sostuvo Mouratian.
El director ejecutivo del Consejo Nacional Armenio de Sudamérica también vinculó el legado de Dink con la situación actual de la República de Artsaj (Nagorno Karabaj) y la ofensiva de Azerbaiyán contra su población armenia. “Entre 2020 y 2023, Azerbaiyán junto con Turquía continuó con el proyecto genocida iniciado en 1915”, afirmó.
“Como consecuencia de la guerra contra la República de Artsaj iniciada en septiembre de 2020 y del ataque final en 2023, alrededor de 150.000 armenios fueron expulsados de sus hogares tras un bloqueo criminal que los sometió al hambre, al frío y a la privación de condiciones de vida dignas”, señaló.
Mouratian remarcó que más de una docena de armenios permanecen detenidos ilegalmente en Bakú y advirtió que las agresiones de Azerbaiyán contra Armenia en 2021 y 2022 mostraron que sus ambiciones “no se reducían a la República de Artsaj”.
“El odio institucionalizado, promovido desde el Estado y cimentado con discursos de odio, racistas y xenófobos, son centrales en la construcción de un enemigo interno o externo y una herramienta habitual de gobiernos negacionistas y represivos como el de Turquía o Azerbaiyán”, expresó. También relacionó la defensa de la Causa Armenia con la defensa de la soberanía argentina sobre las Islas Malvinas y el Atlántico Sur.
“Así como no se puede pensar los derechos humanos en abstracto, defender la Causa Armenia implica necesariamente tener clara la importancia de defender la soberanía nacional, los derechos humanos, combatir el racismo, la xenofobia y todas formas de odio”, sostuvo.
En el marco del acto, Mouratian también destacó el 95º aniversario de Diario Armenia y pidió un reconocimiento para los integrantes del medio.
La primera distinción fue entregada a Lorena Maciel por Pablo Kendikian. La periodista y conductora agradeció el reconocimiento y recordó su vínculo con la comunidad armenia. “La comunidad armenia es muy cercana a mí desde que comencé en el periodismo”, afirmó.
Maciel destacó además “el compromiso con la comunicación más allá de las fronteras de Armenia” y con “un reclamo legítimo y sostenido en el tiempo”. “Para mí es un honor recibir esta distinción y les quiero agradecer por no olvidar”, expresó.
La periodista relató también una experiencia reciente en Berlín y reflexionó sobre la importancia de la memoria frente a los crímenes históricos. “Me impresionó mucho cómo Berlín, que es diferente al resto de Alemania, pide disculpas por el daño que le produjo a la humanidad”, sostuvo.
“Eso hace que uno comprenda que la única manera de reparar el daño que provocó Alemania, tanto en la Primera Guerra Mundial como en el Holocausto Judío, es a partir de la memoria, de no olvidar”, agregó. Maciel comparó esa experiencia con el silencio que observó en España sobre la Guerra Civil y el franquismo, y remarcó que el negacionismo afecta la libertad de las personas y de los pueblos.
“Escuchándolos a ustedes, pensaba que tal vez lo que más molesta del reclamo por el Genocidio Armenio es justamente que no se olvide. Por eso, cada vez que se habla de acuerdos, se pide a la comunidad armenia que deje ese reclamo de lado”, afirmó.
“Porque la única manera de sostener la soberanía y la libertad de un pueblo es a partir de la memoria, de no olvidar, de no tapar”, concluyó.
Luego, Alfonso Tabakian, presidente de la Fundación del Consejo Nacional Armenio de Sudamérica, entregó la distinción a Diego Iglesias, quien agradeció el reconocimiento y expresó su solidaridad con la Causa Armenia.
“Me parece que se está cometiendo una gran injusticia y, cuando ocurre algo de esta magnitud, no se lesiona solamente a la nación armenia, sino a toda la humanidad”, afirmó. Iglesias sostuvo que el Genocidio Armenio debe ser reconocido como un crimen contra la humanidad. “Lo que se les hizo a los armenios también se le hizo a la humanidad”, expresó.
El periodista, que en abril de este año viajó a Armenia invitado por el Consejo Nacional Armenio y Diario ARMENIA para cubrir el 111º aniversario del Genocidio Armenio y las conmemoraciones del 24 de abril en Ereván, recordó el impacto que le produjo conocer el país.
“Tuve la oportunidad, gracias también a muchos de ustedes, de conocer Armenia. Me fascinó el país, su gente, su cultura y, particularmente, su comida”, señaló.
Iglesias recordó especialmente su visita a Yerablur, el cementerio militar de Ereván donde descansan soldados armenios caídos en las guerras recientes.
“Hay una imagen tremendamente impactante apenas uno ingresa: la de miles de jóvenes de 18, 19 o 20 años que perdieron la vida en las últimas guerras. Es un nuevo símbolo de la injusticia y de la prepotencia que sigue sufriendo el pueblo armenio”, afirmó.
Finalmente, remarcó la necesidad de comprometerse con aquellas causas en las que se vulneran derechos fundamentales. “Es importante que todos estemos comprometidos con esta causa, como con cualquier otra en la que se lesione algo central para la humanidad: el derecho de las personas a ser libres, a vivir y a no ser sometidas a lo que fue sometido el pueblo armenio”, sostuvo.
La tercera distinción fue entregada a Federico Pita por Agustín Analian. El politólogo, periodista y activista afroargentino agradeció el reconocimiento y centró su intervención en el vínculo entre memoria, genocidio, racismo y negacionismo.
Pita sostuvo que “todos los Estados nación, la mayoría, el 99,9%, están construidos sobre genocidios” y vinculó el caso argentino con el genocidio de los pueblos originarios y la negación de la presencia afroargentina.
“Argentina está asentada también sobre un genocidio, el genocidio de los pueblos originarios, y sobre el genocidio simbólico como material del pueblo de la comunidad afro argentina”, afirmó.
El fundador de la Diáspora Africana de la Argentina (DIAFAR) señaló que el racismo en Argentina suele ser negado y que esa negación forma parte del problema.
“Se habló un poco de racismo en Argentina, y sobre todo ante la acusación ridícula desde afuera de que éramos el país más racista del mundo, pero ahí ese abrazo se terminó de cerrar con la ridiculez de los que contestaban desde adentro que en Argentina el racismo no existe”, expresó.
Pita afirmó que el racismo no se limita al color de piel, sino que funciona como una estructura para establecer jerarquías de humanidad. “Hablar de racismo no se trata de hablar simplemente del color de la piel o de algunas circunstancias, irregularidades interpersonales. Son aquellas justificaciones para trazar una línea entre quienes son humanos y quienes no lo son”, sostuvo. En ese sentido, vinculó las distintas experiencias históricas de exterminio, persecución y deshumanización.
“Recibir la distinción de Hrant Dink es un honor profundo”, afirmó. “Dink demostró que el periodismo cobra verdadero sentido cuando se pone al servicio de la verdad, de los derechos humanos y de la dignidad de los pueblos”. Pita recordó a figuras como Bernardo de Monteagudo, Lucas Fernández, Horacio Mendizábal, Gabino Ezeiza y Enrique Nadal, y sostuvo que “escribir y actuar son formas indisolubles de soberanía”. “A la comunidad armenia agradezco de corazón este abrazo, la lucha por la memoria, la verdad y la justicia nos hermana históricamente y nos exige seguir encontrándonos en la palabra”, concluyó.
Consultado por Diario Armenia sobre las distinciones, Pablo Kendikian señaló que “quienes trabajamos en la difusión de la cultura, la historia y los derechos del pueblo armenio muchas veces nos enfrentamos a los enormes recursos de Estados que intentan instalar su propio relato. Nosotros tenemos otras herramientas. Una de las más importantes es encontrar periodistas que escuchan, preguntan, investigan y cuentan. Ese espacio nos permite sacar nuestra voz de los límites de la colectividad”.
“No es fácil explicar de las causas y consecuencias del Genocidio Armenio perpetrado por el Estado turco. Tampoco de Artsaj ni de la limpieza étnica de su población, llevada adelante por Azerbaiyán hace exactamente tres años”, agregó.
Kendikian concluyó asegurando que “la distinción es también una forma de agradecer. Nosotros no odiamos a los periodistas; al contrario: los respetamos, los necesitamos y los alentamos a seguir contando lo que pasa”.
La distinción «Hrant Dink»
La distinción del Consejo Nacional Armenio de Sudamérica es entregada en ocasión del Día del Periodista celebrado en Argentina todos los 7 de junio. Desde el año 2001, el organismo de la comunidad armenia distingue a periodistas destacados “en reconocimiento a sus trayectorias en defensa de los derechos humanos y las instituciones republicanas, y en agradecimiento a la constante solidaridad con la Causa Armenia”.
Desde el año 2007, la distinción lleva el nombre de Hrant Dink, periodista armenio víctima del nacionalismo turco, asesinado ese mismo año en Estambul, Turquía, a la salida del periódico Agos del cual era director.
“Fue una de las voces más valientes e independientes en ese país. Dio su vida por defender la libertad de expresión y los derechos humanos, en un país donde es constante la violencia e intolerancia hacia las minorías, y que con respecto al Genocidio Armenio lleva adelante una política de negacionismo estatal”, explica la organización.
El galardón entregado por el Consejo Nacional Armenio ya fue recibido por José Eliaschev, Enrique Vázquez, Alfredo Leuco, Liliana López Foresi, Víctor Hugo Morales, Osvaldo Bayer, Román Lejtman, Marcelo Cantelmi, Fabián Bosoer, José María Pasquini Durán, Eduardo Aliverti, Andrés Repetto, Claudio Fantini, Cristian Sirouyan, Fernando Bravo, Mariano Saravia, Ariel Crespo, Juan Bedoian, Olga Cosentino, Martín Granovsky, María O’Donnell, Thelma Luzzani, Juan Sasturain, Ricardo Roa, Jorge Elías, Reynaldo Sietecase, Marcelo Zlotogwiazda, Canal Encuentro, María Laura Carpineta, Rep, Rodolfo Barili, Marcelo “Rudy” Rudaeff, Santiago Farrell, Magda Tagtachian, Hinde Pomeraniec, Daniel Vittar, Bernarda Llorente, Daniel Wizenberg, Darío Mizrahi, Federico Simonetti y Héctor Pellizzi.
FUENTE:
GUÍA ARMENIA MENC:
